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    Una breve historia del restaurante Tin Jo

    Restaurante Tin Jo está ubicado en una casa vieja en el corazón cultural de San José, Costa Rica, cerca de teatros, museos, y galerías. Originalmente, la casa pertenecía a don Cuco Arrieta, un personaje interesante quien se hizo famoso como prestamista (“Cuando aprieta, Cuco Arrieta”), y como víctima del primer secuestro en la historia de Costa Rica. En todo caso, se construyó una casa linda, la que mis padres aquilaron de su viuda en 1972 después de arribar en Costa Rica de China, refugiándose de la Revolución Cultural. Poco después el restaurante Tin jo abrió sus puertas.restaurante-tin-jo-duenos

    Yo tenía 12 años cuando llegué a Costa Rica, y todavía tengo memorias de mi juventud en el restaurante con su mezcla exótica de las culturas china y costarricense, con su patio de luz con la mata de hojas gigantes, y siempre los sonidos de una cocina bulliciosa.

    Fue una época mágica, pero también dura para mí, y tan pronto pude, me marché, dirigiéndome hacia las luces brillantes de Nueva York. Después de graduarme de la universidad me quedé en los Estados Unidos, y más tarde saqué mi maestría en administración de negocios de la UCLA. Me desempeñé un rato como heroína de la alta technología en IBM durante los años 80, y luego conocí a mi futuro esposo, Roberto, quien laboraba como trabajador social. Juntos nos fuimos a trabajar en un campamento de refugiados en Tailandia. Allí, nos enamoramos de la comida tailandesa, y durante una gira por otros países asiáticos, de la comida de esos países también.

    Desde Asia, regresamos a los Estados y nos asentamos en el Area de la Bahía donde yo trabajé como coordinadora del Programa de Reciclaje de la Municipalidad de San Francisco, y Roberto sacó su maestría en Planificación Urbana en UC Berkeley.

    Y luego, algo completamente distinto. Mis padres ya se habían cansado del negocio del restaurante y querían traspasarlo a cualquiera de sus cuatro hijas que se mostraba interesada. Yo fui la única quien se animó. Así es que Roberto y yo hicimos las maletas y nos mudamos a Costa Rica, donde confundimos a todas las espectativas y nos convertimos en dueños de un restaurante.

    restaurante-tin-jo-todosPensamos que lo probaríamos por un año o dos. Eso fue hace diez años. Durante este lapso hemos crecido en el restaurante en varias formas: hemos ampliado el menú para incluir platillos de toda Asia, hemos incrementado la capacidad del restaurante, anexando un edificio vecino, y hemos cambiado la decoración para reflejar las variadas culturas del continente asiático. Ah, y criamos dos hermosas hijas, Maya y Leila, y vimos una o dos películas por allí.

    Después de diez años de nuestra pequeña aventura culinaria, estamos todavía aquí, y si bien nos sentimos cansados a veces, siempre nos encanta lo que estamos haciendo. Estamos muy orgullosos de lo que es el Restaurante Tin Jo hoy en día, y esperamos darle una calurosa bienvenida en su primera, quinta, o céntima visita.

    Maria Hon

     

    LaLeyenda

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    Había una vez hace muchísimos años, una familia que inmigró desde un lugar lejano llamado el Dragón del Este a un lugar paradisíaco llamado la Suiza de Centroamérica. Al papá lo llamaban el General Hon. Hon siendo su apellido y General siendo él como un general muy estricto con sus 4 hijas. Era un hombre fornido y determinado, ingeniero de profesión y filósofo de pasión. Al llegar, de ingeniero no pudo ejercer su profesión. Usó entonces sus capacidades analíticas para crear junto con su esposa un restaurante chino en el corazón de este país.

    El Restaurante Tin Jo (“El Mejor” en Cantonés) abrió sus puertas en 1972 con 12 mesas.

    La mayor de sus hijas, María (Yin Yin era su nombre, pero lo cambió para ser más tica) tenía 12 años y era designada la cajera en las tardes y ayudanta de cocina en las noches. Le encantaba deshuesar pollos y pelar zanahorias. Vacilaba con las saloneras, competía con los cocineros.

    Los olores, colores y sonidos de este lugar se fueron saturando en su sangre. Muchos años después, después de sus estudios en Nueva York y Los Angeles, después de su vida corporativa en Boston, después de viajar por Asia y vivir en Tailandia, regresaría a los 33 años a este lugar paradisíaco para retomar estos mismos olores, colores y sonidos.

    Junto con su esposo, Roberto, tomaron el mando del Tin Jo en 1994. Fueron expandiendo poco a poco tanto al menú como a los salones, incorporaron los países que visitaron en Asia: China, India, Indonesia, Japón, y Tailandia.

    El Tin Jo de hoy es la expresión de una evolución fluida desde los tiempos del General Hon a lo que es hoy: un lugar donde los invitados se sienten chineados mientras embargan sus sentidos a otros mundos.

    Es ahora su turno de ser transportado…